Skretting en el mundo 

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3 Sep 2014

Desde 2006, Lars H. Stien ha sido parte del grupo de Bienestar Animal en el Instituto de Investigaciones Marinas de Noruega. Su trabajo se centra en el bienestar del salmón en centros de cultivo, lo que incluye estudios sobre las capacidades cognitivas de estos peces, modelos de evaluación de bienestar, sistemas de análisis del entorno en las jaulas, nuevas tecnologías y prácticas de cultivo. Una de estas tecnologías es la jaula snorkel.

Hablaré sobre la acuicultura del salmón en Noruega y el problema que representa el piojo de mar. Nos hemos enfocado en este problema desde la perspectiva de evitar el encuentro entre el parásito y el huésped.

Basándonos en el hecho de que en estado larval, el piojo de mar busca la luz, evita el agua salobre (brackish) puesto que no tolera los bajos niveles de salinidad, y se ubica cerca de la superficie, decidimos buscar la forma de atraer al salmón a nadar a mayores profundidades. Una solución sería tener balsas-jaula sumergidas, pero esto no es posible debido a que el salmón tiene una vejiga natatoria que debe llenar de aire de vez en cuando para mantener control sobre su flotabilidad. Cuando no pueden rellenarla, los peces nadan ladeados y más rápido para compensar la falta de flotabilidad, comportamiento que en caso de prolongarse, afecta su bienestar y crecimiento.

Por esto ideamos un prototipo de balsas jaula con techo a cierta profundidad, y con una especie de snorkel cuya agua no entra en contacto con el agua de la superficie para que los salmones puedan subir a rellenar su vejiga natatoria con aire. En el verano del 2012, realizamos la primera prueba en la costa noruega, con tres balsas jaula con snorkel y techo a 4 metros de profundidad y 3 balsas jaula de control.

Ideamos un prototipo de balsas jaula con techo a cierta profundidad, y con una especie de snorkel cuya agua no entra en contacto con la superficie para que los salmones puedan subir a rellenar su vejiga natatoria con aire.

Al monitorear a los peces cada 3 semanas, se observó un 80% de reducción en la infestación con piojo de mar en el primer período, un 84% en el segundo y un 84,66% en el tercero. Las malas noticias vinieron de constatar que los peces crecieron menos que los de las balsas control. ¿La razón? El techo era ranurado y no tenía antifouling por lo que los pellets dejaron de llegar hasta los salmones, y éstos se alimentaron menos.

Hicimos una segunda prueba en uno de los fiordos en el invierno, con 6 balsas jaula, 3 con techo y snorkel a 4 metros de profundidad y 3 de control. El alimento se distribuyó manualmente por el tubo de snorkel a los salmones. Esta vez tuvimos malos resultados, ya que al tratarse de los fiordos que reciben ríos y arroyos de agua dulce, el agua cercana a la superficie tiene mucha menor concentración de sal por lo que las larvas de piojos se concentran a mayor profundidad, y los salmones de las jaulas con techo crecieron mejor que los del primer experimento, pero no lo suficiente y además contrajeron más piojos que los de la jaula de control.

Este verano realizamos una tercera prueba esta vez en la Costa con 6 jaulas, 3 con snorkel, 3 de control, y probamos con peces más grandes (3, 4 y 5 kilos). Renovamos la forma del snorkel, y alimentamos a los peces mediante una manguera que bajaba el alimento a través del snorkel. Los peces comieron bien, registraban un comportamiento normal, no nadaban rápido ni ladeado, y se podía observar a los salmones subir por el snorkel para rellenar su vejiga natatoria. Contamos los piojos cada 3 semanas en ambos tipos de jaula, constatando una disminución significativa. Al momento de la cosecha, un 96% de los peces, fue catalogado en la categoría superior.

Contamos los piojos cada 3 semanas en ambos tipos de jaula, constatando una disminución significativa.

En conclusión, definitivamente creo que hemos probado que el concepto funciona, podemos mantener un crecimiento y comportamiento normal en los peces, pero tenemos que probar la profundidad del snorkel, por lo cual es importante conocer el tipo de agua en que se encuentran las balsas. En este verano realizaremos varias pruebas para con firmar el bienestar de los peces, probaremos en jaulas a escala industrial, y además experimentaremos con snorkels de distintas profundidades (0, 2, 4, 8 y 16 metros), con la idea de obtener cero piojos al final del ciclo. Tenemos un piloto a 16 metros de profundidad y 4 metros de diámetro, en el cual la cámara graba a 7 metros de profundidad. Creíamos que si los peces no usaban el snorkel, lo iríamos subiendo, pero no ha sido necesario subirlo en un mes, con lo cual el snorkel se mantiene aún a 16 metros de profundidad; los peces lo usan sin problemas, observándose un comportamiento normal. El próximo paso es presentar el proyecto al Norwegian Seafood Research Funding Project para conseguir fondos”.

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